
Supongan ahora que están involucrados en un juego con dos rivales. Ustedes tienen Q de picas y trébol y ellos, A de picas y K de trébol y A de trébol y K de picas. En los enfrentamientos de pares contra desiguales mayores, aprendimos que QQ está arriba en una relación de 55% a 45%.
Ocurre que como ambos tienen AK, se queman salidas entre ellos. Ya no permanecen 3 ases y 3 reyes, sino solamente 2 y 2. Aunque el efecto sea pequeño, también se restan salidas en el color, puesto que hay muchas interferencias entre los tres.
Así y todo, contar las salidas cuando no se están viendo las barajas ajenas no es una ciencia exacta, casi siempre existirá un grado de incertidumbre. Volvamos al ejemplo de A de corazones y K de trébol y flop de: 3 de trébol, 7 de corazones y 9 de picas.
Seis eran las salidas calculadas. Pero el rival podría tener A de trébol y 7 de picas, restándonos los dos ases. Aunque lo desconociéramos, las buenas serían sólo un trío: los reyes. El grado máximo de complicación se presenta cuando ninguna de las barajas debe considerarse como una salida.
Por ejemplo, esto sucede cuando se tiene K y 5 de trébol y el rival A y 2 de trébol, siendo las comunes:
7 y 6 de trébol, A de diamantes y 10 de corazones. No sirven los 5, ni los reyes, ni nada. Si sale un trébol, el color para la K se verá prevalecido por aquel al as. ¡No hay salidas! Es lo que se designa proyecto muerto (drawing dead). Leer más…