
El valor de los distintos juegos que podemos formar en el póker siempre deberá ser analizado en función de la variante del juego que estemos jugando a cada momento. Lo que en una forma del póker será una mano ganadora en otra variante puede resultar una mano despreciable.
Los ases que vienen acompañados de kickers medianos (por ejemplo, las manos que van de A5 a A9) pueden ser objeto de polémica para una gran cantidad de jugadores. Los más fuertes, por lo general, descartarán este tipo de manos casi de inmediata sin sentir la más mínima resignación.
En algunas ocasiones este tipo de manos, sin embargo, muchos jugadores entrarán en juego con este tipo de manos en posiciones tardías. Se trata de una buena alternativa estratégica que nos puede permitir sorprender a algún oponente en particular en una instancia ulterior del juego y con manos más fuertes.
En partidas de Texas Hold’em los ases intermedios son manos que pueden jugarse siempre y cuando tengamos posición sobre el resto de los jugadores. Lo ideal, en cualquier caso, es que estos ases fueran del mismo palo. En esas situaciones tendremos la ventaja de tener la nuts de color, si logramos formar este juego.
Uno de los principales peligros de entrar en juego con una mano ubicada entre A6 y A9 es que formemos una pareja de ases en el flop y que haya otro jugador que tenga un kicker más alto que el nuestro. En ciertas situaciones puede llegar a ser muy difícil notar las sutiles diferencias entre las formas de jugar estas dos manos, lo que puede llevarnos a cometer errores.

El póker, como muchos jugadores sabrán, claramente es un juego de astucia. Solo los jugadores más astutos sabrán aplicar distintas tácticas según las circunstancias de juegos de una partida por dinero o de un torneo.
Existen distintas maneras de ganar en el póker. Una de las más populares es haciéndolo con la mejor mano posible. Sin embargo, esta es solo una de las posibilidades que utilizará un verdadero jugador ganador. En los casos en que un jugador tenga manos medianas (o que incluso no tenga ningún juego armado), será necesario aplicar la astucia en sus mayores niveles.
La astucia de un jugador de póker no solo se manifiesta por el tipo de estrategias que utiliza al sentarse a una mesa. Muchas veces incluirá elementos previos. Tal vez suene extraño para algunos jugadores pero la preparación física es un factor que incide de manera directa en los resultados que podemos obtener en póker. Así, el descansar lo necesario y alimentarse de manera adecuada tendrán un reflejo en nuestro juego (junto a la ejercitación cotidiana, al aire libre o en un gimnasio). Por ello, los jugadores más talentosos jamás descuidan este aspecto.
Seleccionar una mesa y un juego de manera apropiada también denota un alto grado de astucia en un jugador. El jugar en mesas en las que participan jugadores débiles nos permitirá emplear tácticas de aislamiento contra ellos, maximizando nuestras ganancias.
Los jugadores más astutos siempre irán en busca de hacerles creer a sus oponentes que ellos realmente nos dominan. Es así como podremos inducirlos a entrar en manos que les resultarán desfavorables, o como llegaremos a tener éxito de manera sostenida con nuestros faroles.

Gus Hansen es un jugador de póker profesional que ha cimentado una excelente reputación tanto en juegos en vivo como en partidas por dinero y torneos de póker online. Durante los últimos días Hansen tuvo un gran regreso a las mesas de Pot-limit Omaha high stakes en límites tan altos como $500/$1,000.
La primera sesión de Hansen fue contra Cole South en una mesa PLO $500/$1,000. Después de 169 manos South se retiró con pérdidas de $12,000. Mientas esperaba por su próximo oponente para un duelo heads up, Hansen continuó en mesas PLO de $200/$400 por otras 99 manos. En este caso agregó otros $15,000 a su stack.
En la siguiente ronda de juegos cara a cara de Hansen enfrentó a Ashton “theASHMAN103” Griffin en los mismos límites en que venía jugando. Después de 111 manos de pura acción Hansen obtuvo ganancias de $145,388.
Después de su victoria sobre “theASHMAN103” Hansen decidió tomarse un merecido descanso de unas seis horas antes de regresar a las mesas Pot-limit Omaha de $200/$400. A su regreso, sin embargo, perdió poco más de $50,000 en solo 95 manos.
Mientras jugaba su sesión de PLO $200/$400 con jugadores desconocidos, Hansen decidió incorporarse a una mesa $500/$1,000 en la que estaba jugando Ilari “Ziigmund” Sahamies. Después de solo 26 manos se retiró con pérdidas de $14,000.
Al poco tiempo Cole South le pidió una revancha, por lo que Hansen continuó su duelo en PLO $500/$1,000 por otras 220 manos. Como resultado de este segundo enfrentamiento Hansen quedó con un saldo positivo de $376,430.
Con las ganancias de su último enfrentamiento con South, Hansen lleva su banca 2010 a los $860,000.

La confusión entre las rachas negativas y los errores en el póker es algo común incluso entre los jugadores con algo de experiencia. Hay jugadores que después de jugar torneos de póker por cinco o más años, de todas maneras siguen cometiendo errores que podrían haberse evitado fácilmente. La subestimación de nuestros oponentes y la ansiedad de terminar una partida lo antes posible pueden llevarnos en la dirección equivocada. Un ejemplo quizás aclare las cosas.
Estamos en un torneo con ciegas a 100-200. Recibimos JJ en posición tardía. Un solo jugador iguala la ciega grande y nosotros hacemos lo propio. La ciega grande pasa. El flop en este juego es 773, todas de distinto palo. Los jugadores que comienzan la ronda pasan. Nosotros apostamos 1,000 y la ciega grande iguala. El turn es un 8 y la ciega grande va all in. Igualamos la apuesta y el River es una Q. Nuestro oponente muestra 74o, llevándose el enorme bote. Nosotros, quedamos fuera del torneo.
Esta situación quizá resulte familiar para varios jugadores de póker en vivo y online. Si bien algunos jugadores podrán decir que jugamos perfectamente y fuimos víctimas de la mala suerte, lo cierto es que si analizamos nuestro juego encontraremos algunos errores.
El primero, por ejemplo, fue el no haber hecho un raise pre flop. Gracias a esto, la ciega grande pudo mantenerse en juego con 74o (una mano muy mala, ciertamente). En el flop, por otra parte, probablemente no hayamos tenido que apostar una cantidad tan grande. El error fundamental, sin embargo, fue haber igualado un all in en una mesa que mostraba una pareja (77).

En partidas de póker heads up necesitaremos implementar distintos ajustes a nivel táctico en diferentes momentos de un juego. La habilidad para poder jugar un flop de manera correcta puede llegar a ser definitiva en un match final heads up en un torneo.
Muchos jugadores se habitúan apostar o hacer raises cuando no logran conectar en el flop, pasando cuando tienen la mejor mano posible. Lo ideal sería alternar entre patrones de apuestas y checks cuando tenemos las mejores manos posibles. De la misma manera, con manos bajas también deberíamos hacer lo mismo. Nuestro objetivo será disminuir el nivel de previsibilidad de nuestro juego.
Los faroles y semi faroles que utilizamos en medio de un enfrentamiento heads up también deben ser matizados para incrementar su nivel de efectividad. Si comenzamos a apostar o a hacer raises con todos y cada uno de los flops que no logremos conectar, lo más probable es que tarde o temprano nuestro oponente termine notando este patrón.
Las apuestas de valor que realizamos en el river también pueden ser modificadas para evitar estrategias fijas. Por ejemplo, en algunas situaciones podríamos apostar medio bote, en otras, tres cuartos de bote o el bote entero. La clave estará en hacer estas apuestas sin tomar demasiado en cuenta el nivel de fuerza relativa de nuestras manos. De manera esporádica intentaremos estrategias menos utilizadas. Una de las más interesantes es la de apostar cantidades que superen el monto de dinero que haya en el bote en un momento determinado.

La habilidad para poder realizar ajustes de estrategia en tiempo real es una de las más valoradas por los jugadores de póker de torneos. Al llegar a la instancia heads up, se hace necesario adoptar distintas tácticas para desorientar a nuestro adversario. Al mismo tiempo, tendremos que estar preparados para reconocer las modificaciones que implemente nuestro oponente en este mismo sentido.
Una de las primeras variantes que encontraremos en la estrategia de póker heads up estará planteada en el modo de jugar el pre flop. Por lo general, casi todos los jugadores acostumbran a hacer un mayor porcentaje de raises cuando están en la posición de dealers. Por otra parte, cuando un jugador está en la ciega grande lo más probable es que solo se limite a pasar o igualar apuestas del otro jugador.
Respecto al modo en que jugaremos nuestras mejores manos existen distintas opciones. Lo más efectivo será jugarlas de manera lento algunas veces y, en lo posible, llegar al showdown, para que nuestro oponente pueda recordar cómo jugamos una de nuestras manos más fuertes. En las manos siguientes en que tengamos un juego fuerte apostaremos de manera normal.
Por ejemplo, si sacáramos KK al inicio del match podríamos intentar fingir debilidad al inicio del enfrentamiento, para después terminar un bote más o menos mediano. En una mano ulterior en la que saquemos AK o AA podríamos comenzar apostando una buena cantidad de dinero. Lo más probable es que nuestro adversario no logre anticipar nuestro movimiento si lo hacemos de manera sutil.

Una de las diferencias más notorias que podemos encontrar entre partidas de póker heads up y póker 9-max es la fuerza relativa de las distintas manos. Por lo general, en una mesa en la que hay varios jugadores, la mano ganadora promedio no suele ser a una pareja alta.
En cambio en póker heads up, lo más común es que la mejor mano sea una pareja baja o incluso solamente una carta alta. Por ello, será necesario ajustar en consecuencia los estándares que utilizamos para mediar la fuerza de las manos. En una mesa con varias personas, una pareja de ases formada por A6 (seis de kicker) lo más probable es que esta mano no sea la más fuerte. En cambio, en una mesa promedio de póker heads up, una pareja de ases con un kicker medio o bajo puede ser muy valiosa.
El póker heads up también cuenta con varias diferencias respecto al póker 9-max en lo que refiere a distintos elementos psicológicos. Lo cierto es que siempre resultará más sencillo entrar en la cabeza de un solo oponente y poder anticipar sus intenciones que las de varios jugadores a la vez.
Esta es una de las razones más importantes por las que deberíamos hacernos al hábito de variar nuestra estrategia al jugar póker heads up. Lo peor que podríamos hacer es tener una estrategia fija y estática. Por otra parte, en las partidas de póker heads up por Internet siempre existe el riesgo de entrar en tilt si nuestro oponente comienza a provocarnos.

Uno de los elementos más importantes que tendremos que aprovechar al momento de enfrentar a un oponente en partidas heads up serán las características del estilo de juego de cada uno. De manera general, sobre el estilo de juego (tight, loose, agresivo, pasivo) podemos ubicar las fortalezas y puntos débiles de un jugador de póker.
Después de identificar el estilo de juego de nuestro oponente será necesario realizar ciertos ajustes sobre nuestra modalidad de juego. El objetivo será neutralizar las fortalezas de nuestro oponente y llevarlo a situaciones incómodas. Sin embargo, lo más probable es que después de que hagamos este cambio el otro jugador también modifique su forma de jugar.
Los jugadores de estilo tight comenzarán a jugar más tight aún. Frente a esto, una de las mejores estrategias será extremar los rangos de apuestas. Si en lugar de hacer raises de tres ciegas grandes hacemos raises de 5 ó 6 ciegas (con manos fuertes), lo más probable es que nuestro adversario crea que intentamos hacer un farol.
Otra de las tácticas efectivas para incomodar a un oponente en juegos heads up es hacer jugadas muy extrañas (como las que puede hacer un novato), solo para desconcertarlo. Se trata de jugadas erróneas que nos permitirán ganar dinero posteriormente.
Con que nuestro oponente nos vea hacer una jugada de este tipo en una sola ocasión será suficiente para que crea que lo haremos siempre. La clave será en hacer este tipo de jugadas una sola vez (perdiendo una cantidad moderada de fichas) y después esperar a una mano fuerte para liquidar el enfrentamiento.

Después de haber estado alejado de las mesas de póker high stakes por un período más largo de lo normal para él, Tom Dwan ha decidido volver a la acción en mesas de $200/$400, $300/$600 y límites similares.
La primera sesión de Dwan después de su retorno comenzó con partidas Pot-limit Omaha de $200/$400. Después de perder unos $40,000 decidió ir a una mesa de No-limit Hold’em $300/$600 frente a “Isildur1”, en un duelo heads up.
El match se prolongó por 374 manos, resultando Dwan vencedor y llevándose $84,484. Sin embargo, “durrrr” no tardaría en volver a perder una parte del dinero ganado en enfrentamientos ulteriores. Es así como perdería $96,000 frente a Ilari “Ziigmund” Sahamies en límites $200/$400. Al pasar a $500/$1,000, sin embargo, “durrrr” tendría su revancha y recuperaría su dinero con creces. Después de 251 manos ganó $129,240.
El próximo oponente de “durrrr”, en mesas $200/$400 de PLO, fue Cole South. De este enfrentamiento Dwan se llevó más de $307,000. Las ganancias totales de Dwan, de esta manera, llegaron a los $383,000.
En el caso de “Isildur1”, después de perder frente a Dwan decidió seguir el duelo en partidas No-limit Hold’em contra Justin “ZeeJustin” Bonomo. Los límites elegidos en este caso fueron $100/$200 y $200/$400. En este último match, “Isildur1”, se llevó poco más de $143,000. Momentos después seguiría jugando PLO frente a South.
En este caso pasaron por mesas $100/$200, $200/$400 y $300/$600. Lo cierto es que después de una sesión de casi 400 manos, “Isildur1” terminó perdiendo más de $328,000. El sueco desconocido terminó el día con pérdidas totales que ascendieron a los $114,000. El público aficionado al póker high stakes, de todas maneras, espera con ansias el momento en que el mejor “Isildur1” vuelva a la acción.

En el póker online se nos presentarán una gran cantidad de escenarios en los que nuestra capacidad de responder de manera efectiva y bajo presión pueden llegar a ser grandes desafíos. En todos los niveles en general, pero especialmente en los intermedios, la habilidad que hayamos desarrollado para hacer lecturas sobre el juego de nuestros oponentes será determinante.
Está claro que para jugar al póker y ganar algo de dinero en el intento deberemos entrenar la observación y la atención. No existen muchas maneras de evaluar rangos posibles de manos de otros jugadores si no es por medio de la realización de conjeturas en base a juegos anteriores.
Al participar en botes aumentados tendremos que tomar decisiones sobre el tamaño aproximado que tendrán nuestras apuestas a futuro. Si bien con la mayor parte de los jugadores una apuesta de 3 ciegas puede resultar suficiente para que no intenten seguir participando en el juego, en ciertos casos lo más indicado será hacer apuestas de 4 y de hasta 5 ciegas en el flop.
En los casos en que sea nuestro oponente quien haga una apuesta de 3 ciegas en un bote aumentado, siempre que tengamos un rango de parejas desde 88 hasta QQ y AJ, KQ podemos hacer un raise de una ciega adicional. A diferencia de los típicos raises que duplican o triplican la cantidad total de la apuesta, con un pequeño raise nuestro oponente probablemente quede desconcertado. De todas maneras, habrá que tener precaución con flops que muestren una pareja o proyectos de color altamente probables, como tres cartas del mismo palo.