
Como hemos anticipado en la primera parte de nuestro artículo, las tells del póker no solo se reducen a observar ciertos gestos o miradas de otros jugadores. La lista de recursos de un jugador de póker se puede ampliar si comienza a incorporar tells que se manifiestan como sonidos.
Hay una serie de sonidos que puede realizar un jugador, claramente de manera involuntaria, que nos llevarán a interpretar de manera más o menos precisa cuáles son sus intenciones y qué tipo de cartas podría tener en sus manos.
Si un jugador emite un pequeño gemido (apenas se oirá) antes de realizar una apuesta, lo más probable es que desee que nosotros la igualemos. Esto nos dará la pauta de que tiene una mano fuerte y desea que nosotros incluso hagamos un raise.
Aquellos que se muestren totalmente inmutables al momento de hacer una apuesta y apenas dejen escuchar el sonido de su respiración seguramente estarán haciendo un farol (por lo que querrán que no igualemos su apuesta y nos retiremos).
Los matices en el tono de voz de un jugador que realiza una apuesta también pueden dar información de gran valor. Solo los jugadores profesionales de mayor nivel adquieren el suficiente control sobre su expresión hablada como para poder inhibir posibles tells que brinden más información de las que ellos desearían.
En muchos casos, habrá quienes intentarán engañarnos dándole a su voz un tono “triste” para que nosotros pensemos que tiene una malo mana. La mayor parte de las veces, estas suelen ser actuaciones de los jugadores para que caigamos en su trampa.

Para ilustrarlo con un ejemplo, podemos considerar que tenemos KQ desde posición temprana. En el preflop hay un raise de $1.50. Toda la mesa se retira exceptuando la ciega pequeña, lo que resulta bastante conveniente para nosotros dado que tendremos posición durante el resto de la mano. El flop es 6JT, con dos corazones.
En nuestras manos, contamos con un excelente proyecto de escalera a dos puntas, y también proyecto de color. Tenemos 15 outs (esto quiere decir, hay 15 cartas en el mazo con las que completaríamos escalera o color) y tenemos un 51.4% de probabilidades de conseguir al menos uno de estos juegos. Son muy buenas probabilidades.
Nuestro oponente decide apostar $3 en el flop. Dado que tenemos muchas posibilidades de conseguir la mano ganadora, podremos hacer un semi-bluff y elevar la apuesta a $8. Lo cierto es que esperamos que nuestro oponente se retire, pero si se llegara a quedar en la mano, de todas formas tenemos excelentes probabilidades. Nuestro oponente iguala la apuesta. El turn resulta ser el 7p.
Actualmente solo queda una carta por descubrirse. Nuestras probabilidades de conseguir una de las 15 cartas buscadas han descendido a 32.6%. De todas maneras, como nuestro oponente asume que tenemos una mano fuerte, hará check en el river. Nosotros también hacemos check para poder ver la carta del river de manera gratuita.
Finalmente, el river completa nuestro juego. Por ello, podremos apostar de manera fuerte y llevarnos todo el bote. Muy distinto hubiera sido si nuestro oponente hubiese apostado en el turn. En ese caso habría sido necesario calcular las odds respectivas, pero es probable que hubiésemos tenido que retirarnos. Como aplicamos la estrategia del semi-bluff para conseguir una carta gratuita, ello no fue necesario.

Mirada a la última carta
Esta es una excelente pista si aprendes a leerla. Dependiendo en la manera en que tu oponente vuelva a mirar su mano podrás determinar la fuerza de ella. Caro se refiere de la siguiente manera al nivel de suspenso: “Los jugadores que miran sus cartas lo hacen porque hay un gran nivel de suspenso en juego, o poco suspenso”.
Lo que quiere decir con esto es que si alguien ya tenía cartas que creía buenas, como una doble pareja de cincos, no habría mucho suspenso en mirar esa última carta. Sin embargo, si alguien estaba esperando color, entonces habrá mucho suspenso involucrado, ya que es básicamente “todo o nada”. Van a observar esta carta más despacio, ya que está cargada con más contenido dramático.
Observar el flop
Por el modo en que alguien reacciona al flop puedes obtener valiosa información sobre su mano. De esta manera, para poder observarlo, no deberás mirar al flop. Como dice Caro, “Cuando viene el flop, el error más grande que puedes cometer es mirarlo. Ese flop no va a cambiar, y esas cartas van a permanecer donde están”.
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Una gran lección que debes aprender para cualquier juego de póker es que nunca debes mirar tu mano primero. Si, por ejemplo, estás jugando 7 Card Stud, observa primero las reacciones de tus oponentes cuando miran sus últimas cartas, antes de observar las tuyas.
Lo mismo vale para el Texas Hold’em. Ayuda mucho el esperar a que sea tu turno para mirar tus cartas, pero más importante es mirar las reacciones de tus oponentes al recibir sus manos. Puedes obtener mucha información estudiando sus reacciones.
Doble chequeo
Un doble chequeo es volver a mirar tu mano cuando ya lo habías hecho. Dependiendo de la situación específica del juego, esto puede significar varias cosas distintas. En juegos como el Stud donde hay cartas ocultas y cartas mostradas, puede indicar que el jugador comenzó con una pareja, y desea comprobar si la carta que se ha descubierto le permite hacer una doble pareja. En Texas Hold’em, si ocurre un doble chequeo, usualmente se trata de una mano debil.
Desinteresado, mirar hacia otro lado
Si alguien observa su mano, baja las cartas y mira sin interés para otro sitio, puedes estar seguro de que tiene una mano con mucha fuerza. Como dice Caro: “En un intento por tratar de engañarte, los jugadores suelen contemplar por períodos prolongados las cartas malas. Y miran para otro lado porque intentan aparentar no estar interesados.”
La sensación de tranquilidad que proviene de contar con cartas de gran valor se expresa en fingido desinterés. Es muy difícil para un jugador evitar estas señales, a menos que aplique un autocontrol consciente sobre ellas.