
Para ilustrarlo con un ejemplo, podemos considerar que tenemos KQ desde posición temprana. En el preflop hay un raise de $1.50. Toda la mesa se retira exceptuando la ciega pequeña, lo que resulta bastante conveniente para nosotros dado que tendremos posición durante el resto de la mano. El flop es 6JT, con dos corazones.
En nuestras manos, contamos con un excelente proyecto de escalera a dos puntas, y también proyecto de color. Tenemos 15 outs (esto quiere decir, hay 15 cartas en el mazo con las que completaríamos escalera o color) y tenemos un 51.4% de probabilidades de conseguir al menos uno de estos juegos. Son muy buenas probabilidades.
Nuestro oponente decide apostar $3 en el flop. Dado que tenemos muchas posibilidades de conseguir la mano ganadora, podremos hacer un semi-bluff y elevar la apuesta a $8. Lo cierto es que esperamos que nuestro oponente se retire, pero si se llegara a quedar en la mano, de todas formas tenemos excelentes probabilidades. Nuestro oponente iguala la apuesta. El turn resulta ser el 7p.
Actualmente solo queda una carta por descubrirse. Nuestras probabilidades de conseguir una de las 15 cartas buscadas han descendido a 32.6%. De todas maneras, como nuestro oponente asume que tenemos una mano fuerte, hará check en el river. Nosotros también hacemos check para poder ver la carta del river de manera gratuita.
Finalmente, el river completa nuestro juego. Por ello, podremos apostar de manera fuerte y llevarnos todo el bote. Muy distinto hubiera sido si nuestro oponente hubiese apostado en el turn. En ese caso habría sido necesario calcular las odds respectivas, pero es probable que hubiésemos tenido que retirarnos. Como aplicamos la estrategia del semi-bluff para conseguir una carta gratuita, ello no fue necesario.