El Semi Bluff

A diferencia del bluff puro, el semi bluff es el que se hace cuando, en un juego con rondas de apuestas múltiples, hacemos un bluff teniendo una mano inferior, pero que puede mejorar. La idea es que nuestra mano terminará formando un buen juego en una ronda posterior. Un jugador que lleve a cabo este tipo de bluff puede ganar el pozo de dos maneras: logrando que todos los demás oponentes se retiren inmediatamente, o atrapando una carta con la cual forme un juego ganador.
A veces, un jugador puede tener una draw hand con la que que tiene fuertes probabilidades de formar una mano tal que le haga ganar. En este caso, su apuesta no suele ser considerada un bluff, incluso aunque con ella puede forzar a los oponentes a retirarse teniendo manos muy fuertes.
Por ejemplo, en una partida de stud poker, un jugador con cuatro espadas puede elevar la apuesta en la penúltima ronda, con la esperanza de que los oponentes crean que tiene un flush. Si su bluff fracasa, y es llamado, aún puede recibir una espada en la carta final y ganar el showdown, o puede no recibir esta espada final, y tratar de bluffear de nuevo, en cuyo caso se convierte en un bluff puro realizado en la ronda final, en vez de un semi bluff.